Blog


¿Cuanto, cuando y cómo tenemos que comer?

Si contestamos a estas pregunta de manera correcta ¡nos aseguraremos una calidad de vida mejor!

Nuestras necesidades nutricionales cambian a lo largo de nuestra vida y dependen de factores como:

• sexo

• tamaño corporal

• actividad física que desarrollamos

 Desde la infancia hasta la pre-adolescencia

 Los primeros años de nuestra vida son los más importantes para el bienestar de nuestro organismo: cualquier malnutrición por exceso o por defecto podría repercutirse a corto, medio y largo plazo en nuestra vida. La instauración de buenos hábitos alimenticios en esta fase de nuestra vida nos garantizará la prevención de muchas enfermedades crónicas.

Durante los primeros meses de vida, la leche materna (o en su ausencia la leche de fórmula) contiene todos los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del lactante.

Antes de la pubescencia no habrá diferencia en las necesidades nutricionales entre niños y niñas. Para hacer frente a esta etapa de crecimiento rápido será necesario consumir alimentos altos en calorías en pequeñas y frecuentes comidas. En la fase pre-adolescencial no es recomendable una dieta alta en fibras y baja en grasas, pues esta dieta es perfecta para los adultos.

Para que se desarrolle de manera correcta, el organismo de niños y niñas necesita altos niveles de actividad física y dieta que aporte suficientes cantidades de proteínas, calcio, hierro y vitaminas A y D.

 Adolescencia

En esta fase de la vida los dos sexos necesitarán diferentes nutrientes: cuando aparece la menstruación en las chicas es necesario tener bajo control los niveles de hierro pues a menudo es recomendable la asunción adicional de este elemento ya que la sola ingesta dietética de hierro no es suficiente para compensar sus perdidas por vía menstrual. El consumo de alimentos continentes Vitamina C ayuda la absorción de hierro. Es aconsejable ofrecer a las chicas de esta edad zumos de naranja o frutas como mandarinas y kiwi. Debido al desarrollo acelerado de las chicas (empieza a los 10 años mientras en los chicos a los 12) también el consumo de proteínas tendrá que ser diferente.

Sobretodo en esta fase de nuestra vida el desayuno es fundamental para proporcionar al organismo la energía necesaria para que puedan concentrarse en el colegio. Dificultades en el aprendizaje o falta de concentración durante el día pueden ser el resultado de un desayuno inadecuado (por ejemplo un desayuno sin leche).
En vez de la ingesta de snacks y refrescos es aconsejable consumir frutas y lácteos pues de esta manera se evitará una excesiva absorción de grasa, azúcar y sal.

Por supuesto no es aconsejable la consumición de bebidas alcohólicas durante la adolescencia ya  que contienen calorías vacías y además impiden la absorción de varios nutrientes.

En la próxima entrada de nuestro blog hablaremos de las necesidades nutricionales de los adultos.

Deja un comentario